Mas de salud – Alimentos anti cáncer

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Prevenir siempre es mejor que curar y en el caso de enfermedades como el cáncer vale la pena consumir alimentos que han demostrando tener propiedades preventivas.

Millones de dólares se gastan anualmente para encontrar una cura, pero la mayor parte de los esfuerzos pueden ser considerados infructuosos por el pequeño impacto en mortalidad alcanzado al compararse con el avance en otras condiciones.

Sobre la prevención del cáncer la formula más efectiva parece ser, la alimentación correcta. Los estudios disponibles sugieren que ciertos alimentos tienen fuertes efectos anti-cancerígenos, debido a que poseen sustancias fotoquímicas protectoras. Sólo cerca del 15 por ciento de los cánceres tienen un origen genético.

Muchos enfermos podrían evitar la enfermedad modificando sus hábitos de vida especialmente su alimentación. Numerosos científicos estiman que nuestro modo de vida y nuestro entorno, son causantes del aumento de personas afectadas por el cáncer.

El sedentarismo y la poca actividad física así como nuestra mala alimentación, representan factores de riesgo para el desarrollo de cáncer. El consumo excesivo de azúcar así como de grasas ha desequilibrado nuestra alimentación y son parte de este incremento en número de enfermos de cáncer.

Otros elementos incluyen los contaminantes ambientales (tabaco, hidrocarburos, pesticidas, trihalometanos, etc.) y el estrés excesivo y continuo producto de condiciones emocionales que han persistido por mucho tiempo sin resolver.

Dormir mejor, vivir menos estresado, tener una actividad física regular y una mejor alimentación, pueden contribuir a limitar los riesgos de aparición de la enfermedad.

Alimentos anticáncer

1. Agua
No es un alimento como tal, pero no podemos vivir sin ella. El agua mantiene vivas nuestras células, regula muchas funciones, puede proveer minerales y ayuda a la eliminación de toxinas por la orina, sudor y heces.

2. Ajo y cebolla
El ajo y la cebolla contienen alicina, un compuesto rico en azufre que actúa como detoxificador del hígado, eliminando las sustancias tóxicas que se acumulan en la sangre y tejidos. Además, el ajo se une a las toxinas, neutralizando sus efectos. Los compuestos azufrados de esta familia (la familia de las Liliáceas) reducen los efectos cancerígenos de las nitrosaminas, que se generan en la carne asada, frita, quemada. Promueven la apoptosis (muerte celular programada) de células de cáncer de colon, mama, pulmón y próstata. Además, todas las verduras de esta familia ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre, lo cual a su vez reduce la secreción de insulina y de IGF y, por ende, el crecimiento de las células cancerosas.

3. Arroz integral
En Japón el arroz es objeto de muchas investigaciones contra el cáncer. Al ser una semilla, contiene inhibidores de proteasa que retrasan la aparición del cáncer. En el salvado de arroz existen sustancias anticancerosas que parecen proteger del cáncer del colon, mama y próstata. Además de fibra, minerales y vitaminas

4. Cítricos
Con gran contenido de vitamina C, son antioxidantes y estimulantes de las células inmunológicas. Además, contienen flavonoides, protectores de los capilares sanguíneos que mantienen las membranas permeables y oxigenadas. Las naranjas (chinas), las mandarinas y el limón contienen flavonoides antiinflamatorios. Además, estimulan la desintoxicación de sustancias cancerígenas por parte del hígado. Se ha demostrado que los flavonoides de la piel de la mandarina (llamados tangeritina y nobiletina), facilitan la muerte por apoptosis de células cancerígenas y reducen su capacidad de invadir tejidos cercanos.

5. Coles
El brécol, repollo, coliflor, berros y rábano no deben faltar en la mesa, son un gran cóctel antitumoral, que refuerzan las defensas, eliminan los radicales libres y protegen las células. La col (en sus variedades: coles de Bruselas, bok choy, repollo chino, brécol, coliflor, etc) contienen sulforafano e indo-3-carbinoles (I3C), dos poderosas moléculas anticáncer, capaces de eliminar ciertas sustancias cancerígenas. Impiden que las células precancerosas se conviertan en tumores malignos, promueven la apoptosis de las células cancerosas y bloquean la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos).

6.Fresas
Las moras, los arándanos y las grosellas son ricas en un pigmento morado llamado antocianina, que tiene un gran efecto antioxidante. Tienen efectos depurativos y ayudan a limpiar el organismo de toxinas, contienen fibra, pectina y ácidos vegetales, minerales y vitaminas. Además, contienen unos flavonoides especiales de gran potencial anticáncer. Contiene un polifenol llamado ácido elágico, el cual posee actividad antiinflamatoria, antioxidante y antiproliferativa. Se están estudiando los efectos preventivos de estas frutas en el caso de la leucemia.

7. Frutos secos
Las nueces, las avellanas, las almendras y las semillas de girasol son una fuente de vitaminas B y E, ácidos grasos esenciales y minerales como el magnesio, manganeso, selenio y zinc. Con una pequeña cantidad se asegura un buen aporte de estos antioxidantes preventivos de cáncer.

8. Legumbres
Lentejas, garbanzos, guisantes y judías tienen gran poder anticancerígeno. Las legumbres son muy ricas en fibras e inhibidoras de proteasas que previenen contra los tumores de mama y colon entre otros.

9. Manzana
Contiene ácidos clorogénico y elágico que bloquean la aparición de cáncer. Al tener pectina, esta fibra también actúa favoreciendo la eliminación de toxinas a través de las heces.

10. Pescado de aguas profundas
Los ácidos grasos Omega 3 presentes en el salmón y macarela además de ser beneficiosos para el corazón y las arterias también se utilizan para mejorar el estado de las personas con cáncer. Evitan crecimiento tumoral.

11. Pimientos
El color amarillo, rojo y verde de los pimientos es la señal de su riqueza en carotenos también tienen vitamina C; ambos son antioxidantes y protectores de las mucosas. También contienen capsaicina que bloquea compuestos procancerosos.

12. Setas
Las setas tipo maitake, shiitake y reishi se utilizan en la medicina tradicional china para reforzar el sistema inmune por la presencia de unos compuestos llamados betaglutanos que estimulan la produccion de interferón, un eficaz anticancerígeno.

13. Té verde
Contiene polifenoles, que anulan los efectos de los nitrosaminas y tiene gran poder antioxidante. Rico en polifenoles, entre otros las catequinas (y en especial la epigalocatequina galato-3 o EGCG), que reduce el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos, necesarios para el desarrollo del tumor. Es, además ,un potente detoxificante, ya que activa las enzimas del hígado que eliminan las toxinas del organismo, y facilita la muerte de las células cancerosas por apoptosis. En el laboratorio se ha comprobado que potencia los efectos de la radioterapia. El té verde japonés es aún más rico en EGCG que el té verde chino. El té verde debe dejarse en infusión entre cinco y ocho minutos como mínimo para que libere las catequinas protectoras.

14. Tomate
El tomate crudo es muy rico en licopeno, un pigmento que le da el color rojo y que ha demostrado su papel protector contra el cáncer de próstata. También contiene otras sustancias en la piel y en las pepitas que tienen efectos anticancerígenos. Consúmalo maduro.

15. Yogur
Las bacterias beneficiosas que contiene el yogur (acidófilos, lactobacilos) regeneran la flora intestinal y evitan la aparición de productos tóxicos en el intestino. Muy útil para prevenir el cáncer de colon.

16. Zanahoria
Verduras y frutas ricas en carotenoides ( calabaza,batata, albaricoque, mango),el color naranja se debe a su riqueza en carotenos, moléculas de poder antioxidantes. Es un vegetal protector por su capacidad para regenerar las células del epitelio respiratorio. Todas las frutas de color (naranja, rojo, amarillo, verde) contienen vitamina A y licopeno, con capacidad comprobada de inhibir el crecimiento de las células tumorales, algunas especialmente agresivas como las de los gliomas. La luteína, el licopeno, el fitoeno y la cantaxantina estimulan el crecimiento de las células inmunitarias e incrementan su capacidad de atacar las células de los tumores. Hacen que las células NK (que atacan células de cáncer) resulten más agresivas.

17. Espárragos
El espárrago contiene lignanos (3 microgramos por gramo), una clase de fitoestrógenos con efectos a nivel de vasos sanguíneos, que parecen ejercer un papel beneficioso en algunas enfermedades vasculares degenerativas, que es común en los ancianos y provoca hemorragias gastrointestinales. Además, los lignanos al igual que los flavonoides, participan en otras funciones ya que tienen una débil actividad estrogénica y compiten con los compuestos estrogénicos normales no permitiéndoles promover el crecimiento de tumores. Investigaciones epidemiológicas apoyan la hipótesis de que los países con más altos niveles de consumo de flavonoides y lignanos en su dieta tienen las más bajas incidencias de cáncer, hecho que está especialmente demostrado para los cánceres de mama y próstata.

18. Cúrcuma
La cúrcuma (el polvo amarillo que constituye uno de los ingredientes del curry (turmeric) amarillo) es el antiinflamatorio natural más potente identificado a fecha de hoy. Además ayuda a estimular la apoptosis de las células cancerosas y a inhibir la angiogénesis. Se ha comprobado que potencia la efectividad de la quimioterapia y que reduce el crecimiento del tumor.

19. Vino tinto
El vino tinto contiene muchos polifenoles, entre otros el resveratrol. Estos polifenoles se extraen en la fermentación. De ahí que su concentración sea mucho mayor en el vino que en el jugo de uva.El resveratrol actúa en unas enzimas llamadas sirtuinas, conocidas por su poder de protección de las células sanas contra el envejecimiento. También puede frenar las tres fases del desarrollo del cáncer (iniciación, promoción y progresión) al bloquear la acción del NF-kappaB que promueve crecimiento tumoral. Cabe mencionar la prudencia en cuanto a la cantidad en el consumo del vino.

20. Guanábana
La Graviola (guanábana) es una planta con poder anticancerígeno, utilizada desde hace mas de 40 años en Estados Unidos, Europa y en Asia. Centenares de trabajos de investigación en más de 20 laboratorios del más alto nivel científico. Ha sido efectiva en casos de cáncer de colon, gástrico, páncreas y próstata.

21. Chocolate negro
El chocolate negro, con más de un 70 por 100 de cacao, contiene gran cantidad de antioxidantes, proantocianidinas y muchos polifenoles (una onza de chocolate contiene el doble que un vaso de vino tinto, y casi tantos como una taza de té verde). Estas moléculas frenan el crecimiento de las células cancerosas y limitan la angiogénesis. No Mezcle chocolate con productos lácteos, ya que anula los efectos beneficiosos de las moléculas del cacao.

Via: Geo Diaz: Mas de salud – Alimentos anti cáncer

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Un estudio universitario desarrolla una terapia contra la metástasis del cáncer de mama

Un estudio universitario desarrolla una terapia contra la metástasis del cáncer de mama

Un estudio sobre ratones abre la posibilidad de prevenir las metástasis en pacientes con cáncer de mama.
Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge (Estados Unidos) han desarrollado en un modelo de ratón de la enfermedad tumoral, un nuevo tipo de terapia que evita que se expanda la metástasis del cáncer de mama.
Los resultados del estudio se publican en la edición digital de la revista ‘Nature Biotechnology’.
Aunque es necesario investigar la seguridad y eficacia de esta terapia antes en pruebas en humanos, el estudio proporciona una prueba de principio de que algún día podría ser beneficiosa para tratar el cáncer de mama.
La metástasis causa la mayoría de las muertes asociadas al cáncer

La metástasis es la responsable de la gran mayoría de muertes asociadas al cáncer pero varios factores han entorpecido el desarrollo de terapias para los pacientes con estos tumores secundarios.
Uno de los problemas ha sido el insuficiente conocimiento de los mecanismos moleculares que participan en la invasión y progresión del cáncer, además de la carencia de dianas para la intervención terapéutica.
Recientemente el foco se ha centrado en una clase de moléculas de ácidos nucleicos, llamadas microARN, que son importantes para controlar la expresión de los genes en las células normales pero que también están implicados en el desarrollo y progresión de la enfermedad.
Unos fármacos ‘antagomires’ capaces de unirse a la secuencia microARN

Algunos microARN son reguladores clave de la formación de la metástasis. Además, se ha descrito un nuevo tipo de fármacos llamados ‘antagomires’, que son moléculas de ácidos nucleicos capaces de unirse a la secuencia de microARN complementaria, y que se dirigen a microARN celulares específicos para destruirlos.
Los científicos, dirigidos por Robert Weinberg, muestran ahora la posibilidad de utilizar antagomires en el tratamiento de la metástasis del cáncer. Al inhibir los microARN prometastásicos con antagomires inyectados por vía intravenosa, los científicos evitaron que se produjeran nuevas metástasis de tumores de mama agresivos en ratones.
Su terapia con antagomires no tiene efecto sobre el crecimiento del tumor primario o la metástasis ya establecida pero reduce el número de formación de nuevas metástasis en un 80%.

Via: Maldita Ciencia: Un estudio universitario desarrolla una terapia contra la metástasis del cáncer de mama

Nueva terapia para los pacientes con cáncer colorrectal

Más de 12.300 pacientes con cáncer colorrectal (CCR) metastásico reciben ya una terapia ‘casi a medida’ gracias al análisis mutacional del gen KRAS. Tal estudio permite seleccionar el tratamiento más eficaz, que podrá ser mejorado aún más con la determinación de otros genes. En España se diagnostican cada año 25.000 nuevos casos de CCR (15% de todos los tumores), la cuarta parte ya con metástasis. La historia del KRAS, según explica la responsable del Laboratorio de Oncología Molecular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Trinidad Caldés, se remonta a 1982, cuando se encuentra ese gen en tumores humanos. Más tarde, el empeño científico en conocer las vías de desarrollo tumoral, para así buscar los modos de ‘frenarlas’, avanza en la identificación de los tumores ‘dependientes’ del EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico), una molécula que se halla en la membrana tumoral y juega un papel clave en la transmisión de señales para facilitar el crecimiento de las células malignas.
Todo ello permite, ya en 2006-2008, desarrollar terapias ‘dirigidas’ a base de anticuerpos monoclonales que bloquean el EGFR y desactivan esa vía, y, por otra parte, comprobar que el tratamiento resulta más beneficioso para pacientes con KRAS ‘normal’ o nativo, o sea, sin mutaciones en el gen. Cuando el gen está mutado (en torno al 40% de casos), los beneficios terapéuticos se reducen considerablemente, y de ahí la importancia del análisis mutacional del KRAS. De hecho, como recuerda Eduardo Díaz Rubio, jefe de Oncología Médica del mismo hospital, “todas las guías clínicas recogen la necesidad de determinación KRAS para el tratamiento anti-EGFR” con vistas a “optimizar la utilización de los fármacos disponibles”.
Con ese telón de fondo arrancó en 2008 el Proyecto Determina KRAS, que se apoya en cinco centros de referencia (además del Clínico madrileño, el Vall d’Hebron de Barcelona, el General de Valencia, el Carlos Haya de Málaga y la Clínica Universitaria de Navarra) para intentar generalizar la determinación del estatus mutacional de ese gen en pacientes con cáncer colorrectal avanzado. Dos años después, los análisis superan los 12.300, de los que el 53,7% presenta KRAS nativo, lo que favorece la mayor eficacia de la terapia anti-EGFR. “Cuádruple negativo” . Pero queda aún mucho camino por recorrer. Aunque los datos generales en CCR metastásico son positivos (la supervivencia casi se ha quintuplicado desde los años 90), Caldés recuerda que “el beneficio de ese tratamiento se limita a pacientes con KRAS nativo”, y que la respuesta en primera línea ronda el 60%-70%, superior al 40% de la quimioterapia pero aún con bastante margen de mejora. Díaz Rubio apunta la posibilidad de “otras mutaciones” que expliquen por qué “no todos los pacientes con KRAS nativo se benefician de la terapia anti-EGFR”. Y habla incluso de “cuádruple negativo” para sugerir que cuando “no hay mutaciones en cuatro genes” (BRAF, PL3KCA y PTEN, además del KRAS), “el beneficio podría aumentar del 60%-70% actual al 80%-85% de pacientes que pudiéramos seleccionar”. Si se determinara esa “nueva población de pacientes”, habría “un grupo que se beneficiaría más, otro menos”, y un tercero que necesitaría otra opción terapéutica. A partir de ahí podría mejorar aún más el arsenal terapéutico contra el cáncer colorrectal avanzado, que ya cuenta con dos anticuerpos monoclonales -se combinan con quimioterapia- para cortar la vía del EGFR y con un antiangiogénico para bloquear la llamada angiogénesis o desarrollo de redes de vasos sanguíneos que aportan oxígeno y nutrientes al tumor. En caso de gen KRAS mutado, cuando los anti-EGFR resultan poco eficaces, Díaz Rubio señala otras alternativas, como quimioterapia más antiangiogénico, o como tripletes quimioterápicos.

Via: Noticias de Salud: Nueva terapia para los pacientes con cáncer colorrectal

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