Fitball

Joseph Pilates nunca trabajó con fitball pero se han adaptado con éxito y efectividad los ejercicios a este implemento resultando excelente para la alineación del cuerpo al aislar para entrenar los músculos profundos construyendo un tronco fuerte. La respiración Pilates, los principios y los ejercicios unidos a este implemento crean una magnífica combinación con resulados excelentes.

Trabajar y entrenar con una fitball es ya habitual en el mundo del fitness y el Pilates.

La fitball es uno de los implementos más sencillos de usar ya que se puede trabajar con ella sentados, tumbados o de pie y ofrece muchas posibilidades, tanto en ejercicios Pilates como de biomecánica o fitness.

Es un implemento muy popular en clase y sobre todo, muy efectivo para adquirir tono, fuerza, resistencia cardiovascular, flexibilidad, la coordinación, la postura y el equilibrio, es decir, trabaja el sistema de propiocepción.

Es una ayuda extra para realizar ejercicios que todavía nos cuestan un poco o poque tengamos alguna lesión.

El verdadero nombre de la fitball es pelota suiza ya que fue la doctora Susanne Klein-Vogelbach

quien las creó en Suiza en el año 1909 para rehabilitar y tratar problemas articulares y neurológicos.
En sus investigaciones con la pelota también trató a pacientes con parálisis cerebral para ayudarles a recuperar el equilibrio y mejorar los reflejos.

Enseguida los fisioterapeutas empezaron a incluir en sus sesiones la pelota suiza.

Utilizo el termino fitball ya que es el más extendido. También este implemento recibe los nombres de pelotas para Pilates, esferobalones, balones de estabilidad, gym ball, fisiobalones, pelotas para esferodinamia, rehabilitación o fisioterapia.

La fitball es una superficie inestable con movimiento en todos sus planos, por lo que es necesario realizar un estabilización mayor que tumbado en el suelo.
La estabilización es una fuerza cuya misión es evitar que otra fuerza provoque daño sobre una estructura.

Todas las fuerzas estabilizadoras mantienen la integridad de las articulaciones dentro de sus límites funcionales.
La estabilización no es inmovilidad, sino movilidad controlada.

Hay dos tipos de estabilización: interna (activa y pasiva) y externa.

La interna se da dentro de las articulaciones y se da de forma activa en la musculatura, siendo de forma pasiva en ligamentos.
La interna activa puede ser estática o dinámica. La dinámica es cuando uno o varios segmentos dependen más de los músculos que de las articulaciones para mantener la integridad.

La externa depende de lsos puntos de soporte, que son donde una carga entra en contacto con el cuerpo. Cuantos más punto de soporte encontremos menor resistencia llega a las articulaciones, por lo tanto hay que estabilizar menos.

El suelo es un gran estabilizador externo ya que es un amplio punto de soporte cuando estamos tumbados. Ya sabemos que la mayoría de los ejercicios Pilates se desarrollan en suelo ya sea en posición supino, prono o lateral. Pero cuando realizamos movimientos en la fitball los músculos estabilizadores dinámicos tienen que trabajar más para mantener la posición; sobre todo la columna y la extremidad inferior.

La fitball ofrece inestabilidad diferente según sea su presión. Cuando está muy hinchada es más inestable y cuando está menos crea mayor estabilidad.
Por supuesto de puede variar la presión según cómo enfoquemos la sesión de trabajo para cumplir objetivos.

Generalmente en Pilates trabajamos con la fitball adecuada para la estatura de la persona:
Personas de 1´65 m. se sentirán mejor en una fitball de 55 cm. Las personas de entre 1´66 m. y 1´80 m. en una de 65 cm. mientras que las personas de más de 1´80 m. lo harán en una de 75 cm. pero estas personas deben probar ya que la mayoría no se encuentran cómodos.

Hay fitball más pequeñas y más grandes.

Fitball Pilates como corrector postural:

Como ya hemos visto es una base inestable que resulta excelente para trabajar el equilibrio y los músculos estabilizadores profundos del cuerpo. La mayor parte de ellos los usamos poco, lo que desemboca en diferentes lesiones.

Las máquinas de fitness, en general, soportan la espalda y los glúteos mientras realizamos el trabajo en ellas. No tienen en cuenta la musculatura profunda. En cambio, en el entrenamiento con fitball es básico el control y la participación de los músculos profundos. Al estabilizar desde los profundos contamos con un lugar seguro y altamente efectivo para controlar el movimiento.
La fitball permite practicar mejor el grado de transferencia del peso. Al levantar un miembro, causamos un cambio en el peso y el cuerpo debe ajustarse de inmediato. Este ajuste requiere la participación simultánea de todo el cuerpo, así como control rápido y flexible.

Beneficios de trabajar con la fitball:

– Interioriza la posición neutral de la espina dorsal
– Aprende la postura apropiada

– Aumenta la movilidad lumbar
– Aumenta la fuerza muscular abdominal y de la parte posterior
– Desarrolla el centro y la fuera de la base del cuerpo
(Fuente: Ángel Fernández.)

– Fomenta la corrección postural
– Ayuda a la rehabilitación y prevención de lesiones
– Aumenta el control corporal
– Disminuye el tiempo de reacción
– Mejora la estabilización central

– Da calidad al movimiento

A la hora de trabajar en fitball es importante recordar que el cuerpo tiende a redondearse en ella, por lo que mantener la zona neutra lumbar es muy importante para trabajar de manera segura.

Recordemos que la zona neutra se ha definido como "la más estable y menos dolorosa para la tarea a realizar" (Morgan, 1988)

Esta posición incluye una contracción de los abdominales profundos y de los músculos de la espalda que estabilizan la columna lumbar con una ligera lordosis.

Esta posición equilibrada en la fitball también se refiere como el centro de gravedad donde está equilibrado el cuerpo superior en la base pélvica estable.
Incluso un cambio leve en esta posición neutral de la postura cambiará el centro de gravedad y requerirá una corrección para permanecer en la fitball.
Los músculos abdominales y espinales se requieren para mantener la zona neutra.

El movimiento en la fitball requiere como respuesta muscular el guardar el centro de gravedad y mantener el equilibrio en el balón. Esto estimula los músculos profundos del tronco (multífidos y transverso) que es importante en el soporte de la espina dorsal y reduce el cargamento estático en cualquier estructura en la espina dorsal.

La fitball nos ofrece la posibilidad de usarla para facilitar el ejercicio o para añadir intensidad. Es fácil de modular el nivel con solo alejar la fitball de nuestro centro (añadimos intensidad al tener que utilizar más musculatura estabilizadora)

Via: Ananda – Pilates: Fitball

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